Procesos declarativos
Incumplimiento y resolución de contratos, nulidad, simulación, rendición de cuentas, pertenencia y responsabilidad civil contractual y extracontractual.
Representación judicial
Un pleito no se gana con escritos largos, sino con una estrategia definida desde el primer día: qué se pide, con qué pruebas y hasta dónde conviene llegar. Así litigamos en LA CORTE.
El servicio
Llegar a los estrados judiciales casi nunca es la primera opción, pero cuando la contraparte incumple, desconoce lo pactado o simplemente no paga, hay que actuar con firmeza y sin demora. En materia civil y comercial los términos corren, las pruebas se pierden y los bienes se ocultan: cada semana de espera reduce el margen de maniobra.
En LA CORTE construimos el caso al revés: partimos del resultado que buscas —recuperar el dinero, hacer cumplir el contrato, conservar el bien, extinguir una obligación— y desde ahí definimos la acción procesal, las medidas cautelares y el material probatorio que la sostiene.
También valoramos con honestidad la vía extrajudicial. Muchas veces una conciliación bien negociada entrega en dos meses lo que un proceso entregaría en tres años. Te decimos cuál camino conviene, con las cartas sobre la mesa.
Qué hacemos
Cada frente se atiende con un abogado responsable y una estrategia definida por escrito.
Incumplimiento y resolución de contratos, nulidad, simulación, rendición de cuentas, pertenencia y responsabilidad civil contractual y extracontractual.
Cobro judicial de pagarés, facturas, cheques, letras y contratos que prestan mérito ejecutivo, con solicitud de medidas cautelares desde la demanda.
Excepciones de mérito, prescripción, pago, nulidad del título y reducción de intereses cobrados por encima del límite legal.
Recuperación de bienes arrendados por mora, terminación de contrato o vencimiento del plazo, con la diligencia de entrega.
Impugnación de decisiones de asamblea o junta, responsabilidad de administradores y disputas entre accionistas.
Audiencias de conciliación prejudicial, transacciones y representación en tribunales de arbitramento.
Cómo trabajamos
Sabes en todo momento en qué etapa estás, qué sigue y cuánto cuesta.
Analizamos hechos, documentos y pruebas disponibles, verificamos términos de caducidad y prescripción y valoramos posibilidades reales de éxito.
Definimos la acción, la competencia, las pretensiones, las medidas cautelares y el plan probatorio. Todo por escrito antes de radicar.
Presentamos la demanda o la contestación, impulsamos el proceso, asistimos a audiencias y sustentamos los recursos que procedan.
No basta con ganar: perseguimos el cumplimiento efectivo del fallo, con liquidación del crédito y remate de bienes si es necesario.
Beneficios
No vendemos trámites: entregamos resultados verificables y decisiones bien informadas.
Agendar una llamadaPreguntas frecuentes
Depende del tipo de proceso y del despacho. Un ejecutivo con título claro y bienes identificados puede resolverse en 1 a 2 años; un declarativo con etapa probatoria amplia suele tomar 2 a 4 años en primera instancia. Te damos un estimado realista de tu caso desde el estudio inicial, sin inflar expectativas.
Sí. En los procesos ejecutivos las medidas cautelares se pueden solicitar desde la presentación de la demanda, y en varios procesos declarativos también proceden. Es la herramienta más eficaz para asegurar que, cuando llegue la sentencia, haya con qué pagarla.
Lo primero es revisar la prescripción de la obligación y del título, la exigibilidad, los intereses cobrados y la legitimación de quien cobra —especialmente en carteras compradas—. Muchos cobros se caen o se reducen sustancialmente cuando se examinan con rigor y a tiempo. Los términos para contestar son cortos: no esperes.
Es un documento que contiene una obligación clara, expresa y exigible a cargo del deudor: pagarés, letras de cambio, cheques, facturas electrónicas de venta, contratos con obligaciones dinerarias, actas de conciliación y sentencias. Con él se puede cobrar directamente por vía ejecutiva, sin discutir primero la existencia de la deuda.
Depende de la solidez de las pruebas, la solvencia real de la contraparte, el costo del proceso y el tiempo que estés dispuesto a esperar. Hacemos ese cálculo contigo con números concretos, no con corazonadas: un acuerdo razonable hoy suele valer más que una sentencia perfecta dentro de cuatro años.
Trabajamos con esquemas mixtos: una cuota fija por el trámite y, cuando el caso lo permite, un porcentaje sobre el resultado efectivamente recuperado. Todo queda por escrito en el contrato de prestación de servicios antes de iniciar.
Siguiente paso
Cuéntanos qué pasó y qué documentos tienes. Revisamos tu caso y te decimos con franqueza si hay acción, cuál es la ruta y qué puedes esperar.